Tú eliges el estilo, nosotros lo hacemos realidad
Cada celebración tiene su propio estilo, y tu candy bar debería tenerlo también. Para una boda apostamos por tonos elegantes y detalles cuidados; para una comunión o un bautizo, colores más suaves y una temática que encaje con el resto de la decoración; para un cumpleaños, lo que tu peque -o tú- tengáis en la cabeza, por original que suene.
No trabajamos con un catálogo cerrado de tres diseños: nos cuentas cómo lo imaginas y a partir de ahí montamos algo que sea realmente vuestro, no una copia de la última boda que decoramos.
Y si al final os decantáis por dos temáticas distintas -una más clásica para los adultos, otra más divertida para los peques-, también lo resolvemos: no hace falta elegir un único estilo si el evento reúne a públicos muy distintos.
Trabajamos con proveedores de la zona siempre que podemos, así que si algo se rompe o falta el mismo día del evento, tenemos margen de reacción real -no dependemos de un envío que tarde una semana en llegar-.







